-Moraleja-dijo el narrador-: la locura es una flor en llamas. O en otras palabras, es imposible inflamar las cenizas muertas, frías, viscosas, inútiles y pecaminosas de la sensatez.

Angela Gorodischer
en La resurrección de la carne.

11.1.10

Yes

Viajaba en tren recreando con vestigios de Yes, un film de la Potter, su propia película. Él le había dicho que la vea, sobre todo la escena del hospital. Era lo que quería al fin y al cabo. Registrar ese momento en que la luz se desplaza de un cuerpo casi muerto a uno vivo. Pero todavía no se la puede sostener. Veía los paredones pintados que podían ser locaciones y contaba cuántos segundos duraba lo que le gustaba que se viera.
Se detuvo el tren, y entró más calor del que hacía en el vagón. Pero también entró un saxo, o por lo menos vio el saxo antes que las rastas. Y entró con el saxo una guitarra y con la guitarra un bongó. Los tres portadores de los instrumentos tenían rastas. Siempre le habían gustado las rastas. Y los músicos callejeros. Osados y sin vergüenza ante la mirada reprobatoria de los que negaban con la cabeza.
Tenemos hambre, era la canción que tocaron primero.
Y recordó. Mientras pasaban la gorra recordó. Y de golpe la película se estaba armando sola. La poesía, decía él, la poesía y el cine.
Yes, la poesía, el cine y la vida.
I & thou
Gracias Federico.

8.1.10

Los laberintos de fuego de la gente de Puentetoma





como dice Lea
en la República independiente de Puentetoma
se ha realizado un espectáculo maravilloso
con plastilina
fósforos y el amor de la Milde
haciendo magia como siempre
no se lo pierdan:
http://leaimnetz.wordpress.com/


los bibilicos cantan sin cantar
el fuego arde en la nieve
y mi hermana de alma está tan lejos
mientras la verdadera me deja carteles 
sin gracia arriba de la mesa


laberintos  de siete senderos
espacios sagrados donde 
se entra humildemente
preguntando
y cuando al fin se sale la pregunta está respondida
el gnocimiento sabe mucho más que los datos del puro conocer


allí entra 
como en el cuento de Andersen
el buscador
el suplicante 
para encontrar algo más que la materia
para encontrase con viejas almas
con abuelas o padres que viajan en una estrella que se cae
mientras la noche es vieja y memoriosa


un rito renovado bajo distintos soles y lunas
desde el principio de los tiempos
un juego tan inocente y bello como los carritos de Ulises
atascándose en sus caminos


la encontraron muerta -dicen los otros-
queriéndose calentar con un fósforo
pobre niña estúpida y utópica
que jamás dejó de creer en el deseo.


Gracias Lea, Andrea Ich liebe dich sehr!!!

La pintura de arriba es una de la serie de los laberintos y labrys. Creo que del 96 ó 97.

6.1.10

Vida de perros






tuvo una familia de mierda
acorazado potemkim
¿habrá sido la guerra, el hambre, la tifus?
secretos y mentiras de tantos años
escupitajos a los perros y a los hijos
para que se pelearan entre sí


buchones
farsantes
trepadores
pro-fe-sio-nales
hermanos profesionales
y cuidadito con que les sacara el título 
o se inmiscuyera en sus asuntos
vidas privadas de pequeburgues leyendo diarios de izquierda
¿dije título?
¿qué título?
hasta eso era una falacia
mostraban la hilacha a cada rato
pura mierda


tiburones todos
rayas de las que muerden y duelen


también tuvo amigos
carroñas vivas
impotentes para decir en la cara verdades
o no
vaya uno, o mejor dicho él, a saber


nunca se acostumbró al no te metás argentino
nunca
pero así le fue
hasta su tía se lo confirmó una mañana de enero 
contándole historias de su abuela
una abuela que él odiaba
pero que su tía
sentada en la cocina y llorando
se lo dijo
le dijo que era igual a él
por el pez la boca muere, no?
no, al revés, por la boca...


tuvo minas que lo usaron y él se dejó 
creyendo que era amor
el más grande entre los grandes
como san martín
el liberador
digo el libertador
siempre por eso canturreaba por lo bajo:
no vayas a la escuela
porque san martín te espera




confundía un holandés con un chaqueño
apostaba a todo o nada
y terminaba barriendo los puchos del casino
o de la vereda
daba igual
porque sufría al pedo
su padre le dijo una vez que era trágico
y él se lo creyó
se lo tomó tan en serio
como el papel de oveja negra
invasora
rompebolas
y jodida que le atribuían sus hermanos
desde entonces
nunca más pudo sonreír




miento
cuando cogía
miento
cuando lo internaron


pero esas sonrisas resultaron falsas


hubo un solo día en el que la sonrisa le iluminó las pestañas
después de ver into the wild en un canal de cable
se subió a un muro
y apretando el palinuro de mexico entre los brazos
se tiró bajo un tren
como cinthya


o fue desde un séptimo piso mientras su hijo lloraba?

5.1.10

Los caminos de la vida



Siempre viajaron juntos, pero también siempre lo dejó partir . Desde chiquito. O siempre ella se fue de viaje. Era común entre ellos dos.
La rutina de dejarlo solo, con todas las seguridades chequeadas la había cumplido paso tras paso. Hasta le metió la estatuilla de Kwan Yin en el bolso. Todo estaba bajo control.
Menos sus lágrimas.
Esta vez , no sabía por qué, las sentía en la cara, avergonzada, como si nunca antes hubiese llorado. Como si no las conociera. No quería que él las vea. Se indignaría o preocuparía al divino botón.
Le venían flashbacks de otros tiempos. Tanta vida transcurrida juntos.
La primera vez que lo dejó en un micro para ir a una colonia de verano. Y la leche fría con chocolate, sobre la mesa, al volver del sindicato. Los llamados desde New York en el Olcott, y su amigo esperándola sin decir nada, que terminase de hablar. Eran unos minutos, pero eran como el aire para ella. Escuchar su voz aguda, de cuatro años, graciosa y hasta femenina a veces, diciéndole, yo estoy bien. La vez que volvió de Córdoba, la primera separación larga que tuvieron. Estaba nerviosa en Retiro esperando el micro, y cuando lo vio se echó a llorar de emoción, tenía cara de dormido y un gorro con los colores de un equipo de fútbol que ella no conocía, y que le había comprado su padre. Los cachetes rojos y los ojos azules bien achinados , del sueño. Cuando la vio desde arriba, abrió los ojos grandes como dos cielos de marzo y le sonrió. Y siguió el desfile, ya más grande, con muletas en el aeropuerto , esperando un avión, que lo lleve a la isla de Tenerife. Y todavía más , cuando a los diez lo despidió con un chocolate, porque quería ir al mar de su casita, después de cuatro años de ver un mar distinto, un mar turquesa, pero ajeno.
Qué era lo que desencadenaba tanta lágrima en esta partida, si siempre lo hizo casi feliz?

Quizá era la altura que no le dejaba hacerle los símbolos de protección en la frente. Ya la pasaba más de veinte centímetros. Ya tenía la voz ronca. Ya no la necesitaba. O por lo menos, lo parecía. Hasta le fastidiaba su presencia. Llevaba la mochila y el pequeño bolso ,él mismo. No la necesitaba. Le dijo que se fuera, que ya estaba.
Le molestaba que alguien notara que era su madre. Ella le dijo que muestre la autorización al chofer. Éste ni siquiera se la pidió.

Se despidió con un pasala bien. Y se fue a comprar cigarrillos. Y a llorar tranquila, lejos de él, sin que la viera. Después se quedó en la calle, esperando que saliera el micro, para verlo una vez más.
Cuando el micro pasó a su lado y él la vio allí, todavía de pie en la vereda, le sonrió.
La V de la victoria fue lo último que vio.
Y su sonrisa insinuada. Parecía la que tenía cuando subió a los dos años al micro de la colonia de vacaciones. Aunque sabía bien, que la sonrisa era porque al fin se libraba de ella.

4.1.10

Mala Pata


Les dejo un cuento  para escuchar cuando no tienen ganas de leer. Mala Pata, de Boris Vian
pinchad aquí. Gracias Leicia Gotlibowski por el dato de la web!
Hay que acostumbrarse a un narrador neutro, pero como dice Lei, mejor que la radio es!
La web es: http://www.leemp3.com y hay para elegir 3500 libracos.
y para los que no soportan que alguien neutro se los lea, vayan a esta web:
http://www.manueltalens.com/traductor/activista/40vian.htm y leerán no sólo un poema llamado El desertor, en su original francés y en la traducción de Manuel Talens, sino que tendrán la posibilidad de navegar por un sitio con textos estupendos.

Otra recomendación: Leed por favor La espuma de los días de Vian y después me cuentan.

3.1.10

Recuerdos del futuro



Hay una foto de como éramos nosotros dos entonces.  
Una foto tomada en ese blanco y negro que parece más fiel y perece revelar mucho más y mejor que todos los colores del mundo.
Aquí la tengo, no la he imaginado.
Me tranquiliza saber que algo de lo que creo recordar-algo que sucedió- me ofrezca una evidencia física e incontestable de su existencia.
Esta frase que dice Rodrigo Fresán en su libro Desde el fondo del cielo, también a mí me tranquiliza.
A veces me parece que lo que he vivido forma parte de una película, o de una novela, que yo no escribí, sólo fui su protagonista. No sé cómo me aprendí el guión. Lo aprendí. ¿Me fue dictado por los libros Akashicos? No lo sé, la cosa es que vuelvo y vuelvo a movimientos de piezas que , como en un deja vú, ya había hecho. Y si no fuera por las fotos, creería que estoy senil. Por eso me tranquilizan las evidencias físicas. Una foto, una prenda, un anillo. Algo. No lo inventé. Les guste o no les guste a los de siempre.

Ayer vi los Abrazos Rotos de Almodóvar, hacía más de una semana que la había comprado, y por H o B, llegó el fin de año sin verla. Me prometí a mi misma no ver nada el primero de enero que marque mi destino funestamente, como siempre lo hacen las películas que me alquilo, en una confusión, en una invitación, en algo. Ellas se me aparecen y hablan de lo que va a pasar en mi vida. Este año no quería que fuese así .Pero los Hados del destino cambiaron nombres, e hicieron jugarretas, para ver mi pasado que es lo mismo que el futuro citando nuevamente a Fresán:

Si el pasado es un país extranjero, entonces el futuro es una estrella lejana. 
Así que  ayer a la mañana, mi hijo me había bajado Secretos y Mentiras de Leigh, y me la ví enterita y feliz, pero cuando terminó me di cuenta que si bien hablaba de secretos y mentiras entre amantes y esposos, no era la que me habían pedido que viese para el sábado próximo, era Silk.
All right, me dije. Sigamos tratando con Elling.
Elling la traje de España en VHS, y acá ni se vio, ni creo que se vaya a  ver. Sin embargo es una de las mejores comedias suecas sobre un tema  ríspido como el de dos locos a los que le dan el alta en el hospicio, y comienzan a vivir solos en un departamento que les da el estado.
Es genial, y con mi hijo la hemos visto varias veces, para reírnos, y ponernos de buen humor.
El otro día,llevé el VHS a una casa especializada.Me la pasaron a devedé .
LLegó el primero de enero, me dormí sin poder articular ni un chau.
El dos: Elling de mañana, que bueno! Pero mi Mac no aceptaba el disco, le gritaba TRUCHO!! constantemente, haciéndome sentir  impotente. No tenía otra forma de verla. Pena, penita ,pena.
Así que anoche, cansada ya de luchar contra un destino armado y preparado para reír, puse Los abrazos rotos, de Almodovar. Película en la que hizo de doble del protagonista Lluis Homar ,el papá de mi hijo.
Y me dio escozor ver los lugares por los que yo , hace menos de cuatro años, iba y venía, reconocer en cada una de las escenas , la sombra y la luz de una isla que apenas mide 40 x 20 km, pero que está sobre el fuego, el fuego de los miles de volcanes que la habitan. Y caminar , y vivir sobre el fuego no es nada común y corriente. Se los aseguro.
Como no lo es caminar por el picón, que si bien no lo muestran en macro, se los puedo asegurar que duele, son puntitas de lava, pequeñitas que dicen, dicen los conejeros, así se llaman sus habitantes, que si caminás descalzo sobre el picón y lo aguantás, la isla te ha aceptado.
Creo que el accidente es el mismo lugar donde se mató (o lo mataron) el artista que hizo esa escultura que con el viento se mueve: son los Juguetes del Viento de César Manrique. Las escultura móviles que están diseminadas por toda la isla, y que fue lo primero que vi al llegar al aeropuerto, y lo primero que dibujó mi hijo.
Vi a Famara con su viento y me acordé de las historias de brujas que me contaban allí, la historia de Mararía, y las almas en pena que  vienen a llorar porque se hundieron en el mar. Y las viudas van a escuchar ese canto. Vienen a escuchar a sus hijos o maridos. No lo recuerdo bien. Fue le primer libro que leí en Lanzarote, hace tanto ya: Mararía de Femés. Una belleza para entender la isla.
Pues nada, aparece el Charco Verde, y una playita donde nos bañábamos en pelotas después de caminar unos kilómetros y Fran me contaba sobre su familia de pescadores y cómo se había convertido eso en una isla de guiris, o gringos.
El bungalow donde ellos se sacan la foto, era igual, igual, aunque no podría jurar que era el mismo, porque en Lanzarote son casi todos los bungalows iguales, igual al que me llevó Tom, un alemán que conocí en la guagua, a pasar tres noches con su ex Briggitte, un día que me rescató de la calle. Recuerdo tal cuál ese color en la pared, y el desayunador típico de la isla.
Y así puedo reconocer cada escena, dónde estuvo filmada, La Geria, una forma única de plantar vides enterradas en todo el mundo, Los Verdes, una cueva donde se guarda el mayor secreto de Lanzarote, donde Alicia pasa a través del espejo y todo se vuelve real.
Tantos recuerdos y para colmo el día había empezado con la llegada de la novela de mi amigo Emilio Garrido, desde Valencia.
Demasiado para un comienzo de año en el que más me gustaría, borrar de mi caché las cookies , que tener tanto para contar.
Por suerte Almodóvar se apiadó de mí y mandó ese final: las películas hay que terminarlas , aún sin verlas.
Gracias Pedrito.
Y gracias Emilio por el final después del chelo:
La música es el único amor que no me hace sufrir

1.1.10

A todos mis amigos, por propiedad transitiva, mi deseo!


Es el saludo más lindo de todos los que me mandaron para empezar el año. 
Gracias Silvia! desde tu ciudad marina, que fue nuestra en algún momento del camino, 
seguirá su camino por mares, ríos, lagos y estrellas.
Gracias!

30.12.09

2, 22, 222... quién quiere ser feliz lo sea!



Ver a Branduardi me redimió de tanto número dos 
en este día, en este año, en esta vida.
2 pesos
2 números
2 horas
2 relojes al pedo
2 tardanzas
2 pérdidas
2 llamados
2 cafés
2 trenes
2 calles
2 cartas
2 hermanas
2 violines
2 historias
22 el loco me dijo no sé quién
222 perdidos en alguna estupidez


el tema de arriba es
il trionfo di Bacco e Arianna
sobre un poema de Lorenzo de Médici


Quant’è bella giovinezza che si fugge tuttavia! 
Chi vuol esser lieto, sia: di doman non c’è certezza. 
Quest’è Bacco e Arianna belli, 
e l’un dell’altro ardenti: 
perché ‘l tempo fugge e inganna, 
sempre insieme stan contenti. 
Queste ninfe ed altre genti 
sono allegre tuttavia. 
Chi vuol esser lieto, sia: 
di doman non c’è certezza. 
Questi lieti satiretti, 
delle ninfe innamorati, 
per caverne e per boschetti 
han lor posto cento agguati; 
or da Bacco riscaldati, 
ballon, salton tuttavia. 
Chi vuol esser lieto, sia: 
di doman non c’è certezza. 
Queste ninfe anche hanno caro 
da lor esser ingannate: 
non può fare a Amor riparo, 
se non gente rozze e ingrate: 
ora insieme mescolate suonon, 
canton tuttavia. 


Chi vuol esser lieto, sia: 
di doman non c’è certezza.

Qué bella es la juventud que sin embargo se escapa, quién quiera ser feliz que lo sea, porque de mañana, no hay certeza! 

Genio el Lorenzo, eh? hace 500 años más o menos escribió esta gran verdad verdadera del mundo mundial! como diría Manolito Gafotas de Elvira Lindo.
El de abajo es un tema llamado Tango que lo único que tiene de tango es la tristeza.
Angelo Branduardi es el autor de Alla fiera dell' est,  
se lo cantaba a mi sobrino mayor cuando era bebé ( cuando su madre me dejaba)
y para terminar con un Tango en serio, va la letra de éste:

Se Va La Vida




Se va la vida...
Se va y no vuelve...
Escuchá este consejo:
si un bacán te promete acomodar,
entrá derecho viejo.
Se va, pebeta...
¿Quién la detiene?
¡Si ni Dios la sujeta!
Lo mejor es vivirla y largar
las penas a rodar.

Yo quiero, muchacha,
que al fin mostrés la hilacha
y al mismo recuerdo
le des un golpe de hacha.
Decí, ¿pa qué querés
llorar un amor
y morir, tal vez,
de desesperanza?
No regués la flor
de un sueño infeliz
porque, a lo mejor,
la suerte te alcanza
si te decidís.

Se va la vida...
Se va y no vuelve...
Escuchá este consejo:
si un bacán te promete acomodar,
entrá derecho viejo.
Pasan los días,
pasan los años,
es fugaz la alegría...
¡No pensés en dolor ni en virtud!
¡Viví tu juventud!

Se va la vidaTango. 1929. Música: Edgardo Donato. Letra: María Luisa Carnelli

a mi viejo  a quien el barba le sacó la etiqueta este año, y a varios más, que andan vivitos y boludeando.

28.12.09

Hay un camino correcto en la noche de navidad?




                                                      

                                              


                                              

Era la noche vieja, como dirían los españoles, habíamos cenado, habíamos hablado lo que teníamos que hablar, y estábamos esperando el momento de la repartija. La repartija de regalitos, una pavada dicen las viejas, pero una pavada al fin.
El brindis este año vendría medio "chauchón" , diría en su lunfardo mi papá , que murió en agosto.Un brindis contenido para no llorar, para no extrañar, para no pensar.
Entonces subí a la terraza, me encanta la terraza de mi tía, pasar la oscuridad llena de trastos, despacio, sin luz, sin tropezarse, como los gatos, así, sigilosamente, y llegar al fresco. A las estrellas. Al gran espacio que se abre sobre los techos de las casas ajenas, las calles vacías, las ventanas lejos iluminadas, para imaginar historias, para abrir los brazos y agradecer la libertad, la belleza de la noche , ver  la luna tapada por nubes blancas. Y mirar el tanque de agua. Esa maravilla que forma parte de mi vida, de mi infancia  y mis tiempos locos ya no tan infantiles.
Después asomarse y ver las calles vacías en ese instante de la navidad en que todavía no hay fuegos artificiales, ni bombas de estruendo, ni cañitas voladoras, nada. Nada de nada. Nadie de nadie.
Y de pronto lo ví. Un tipo sentado allá abajo. El zoom de la cámara no me daba para acercarme tanto, no podía verle la cara. Sólo veía su silueta. Y sólo veía que miraba para abajo, no levantaba la vista ni tenía la ansiedad del que espera un colectivo o taxi. Lo observé varios minutos. Y él, seguía en su postura de lama tibetano, mirando el piso, la nada quizá.
Me dio una sensación de tristeza, de que algo le pasaba, no estaba en estado de satori, estaba como los que van a tirarse de un puente en cualquier momento. Quise bajar a decirle algo, a preguntarle por qué estaba tan solo. Tan indiferente a lo que pasaba a su alrededor .Por qué no se inquietaba. Por qué me inquietaba a mí. Pasaban los minutos y seguía así. Nada. Pensé por un momento que estaba muerto sentado. Rígor mortis. Alguien lo mató y lo dejó ahí. Nadie advertiría nada hasta pasada la una de la mañana , en que todo el mundo sale a festejar.
Unas vocecitas infantiles me distrajeron desde el otro lateral de la terraza. Miré la luna nuevamente. Y pensé que ya había tenido bastante Tánatos este año como para enroscarme con más.
Bajé las escaleras y vi a mi primo con su remera de Cayman Islands. Me dio risa. Ví a mi hijo quemado salvajemente por el sol del mediodía a punto camarón. Me dio risa. Ví el pesebre que había armado mi tía esa misma tarde, cuando antes lo empezaba el 8 de diciembre y lo terminaba el diez más o menos, con montañas de papel creep y talco para simular la nieve. Ví en el medio la figura del Jesús bebé, entre la vaca y el carpintero, y su madre al lado, como si nunca hubiera parido. Se acercó mi tía con una botella en la mano. Tomás sidra vos?
Si tía, tomo sidra.

Al rato miré por la ventana y ya se lo habían llevado. O quizá se tiró en el río. Preferí pensar que pasó el colectivo correcto hacia el camino de su navidad.

24.12.09

¿Usted es feliz?


Así me dijo el médico ayer. En tono de pregunta me lo dijo. Jamás me lo habían preguntado así. Con ese gesto adusto. La avenida Cabildo allá abajo. A lo lejos. El aire acondicionado dándome en la cabeza. El ruido que subía, típico de un veintitrés de diciembre.
¿Usted es feliz?
¿En qué sentido?
No filosofemos, me dijo, digamos en sentido general.
Yo podría morir hoy y estar satisfecha, si a eso se refiere. Pero ¿feliz?
La felicidad es un término tan subjetivo, cómo contarle de mi estado esta mañana al ver el violín sobre la mesa ,esperando en su caja antigua, por mis manos o la de mi hijo para que lo saquen de ahí, lo hagan sonar, lo vuelvan vida?
Cómo contarle que la lluvia cae mansa y frágil en los techos, el aire entra fresco, el cielo está gris y han puesto Mozart en la radio?
¿Cómo? ¿Eso constituye la felicidad? ¿Saber que mi hijo duerme en su cama, bajo mi mismo techo, es esa la felicidad? Para mí sí.

Pero hay otros momentos, en que mi pensamiento divaga, por los hospicios y las cárceles, las gentes bajo los techos de chapa y los que tienen malaria. He visto mucho por el mundo, he visto mucho de lo bueno como de lo  malo, para ser rotundamente feliz, esféricamente feliz.
Sé que tengo una sensibilidad extrema a situaciones que otros pasan de largo. ¿Ve? ¿Ve allá abajo, en la Avenida? Parecen hormigas , peor, parecen termitas, consumiendo, regalando a quienes odian, sólo un día, sólo por un día, buscan la foto. Yo no, me han sacado ya muchas fotos, no quiero más fotos de compromiso, ahora yo saco a quien quiero.

Si la pregunta está contestada me alegro, doctor mío, si no, lamentablemente le tendré que decir, que no, no soy feliz. Pero es mi esencia. Nací para ser enfermera sin fronteras y acá me tiene, casi una burguesa intelectual.

Sabe qué me gustaría, estar ayudando a los saharahuis, estar en Kabul, en Sodoma o en Gomorra, pero estar donde me necesitan los oprimidos. Pero todavía tengo un hijo a mi cargo que me necesita. Y bastante le hice vivir , al pobre, como para abandonarlo por los más necesitados. Mientras tanto, escribo, mientras tanto pinto, mientras tanto me hago la enferma y vengo a hablar con usted. Para probar que todos los psiquiatras son iguales. Recetan y adormecen a los sensibles llamándoles bipolares o TOC o ansiosos, como usted quiera, póngale usted el nombre que para eso estudió. Y le agradezco por eso Doctor, le agradezco.

Ahora soy yo la que pregunta: es  usted feliz sobre esta alfombra beige, con sus zapatos lustrados, los libros tan ordenados, el portero recogiendo la basura y usted teniendo que bajar a abrirme, quejándose del ruido de la avenida, cuando sabe que en el mundo hay injusticias extremas,  abusos de menores,  violaciones , asesinatos, hambre y mafias?
¿Va a brindar con champagne usted esta noche? Ah! no ...usted no festeja la Navidad! Va entonces, a brindar con champagne el treinta y uno?
Por quién va a brindar Doctor, dígame ?
¿quién es el cuerdo aquí de los dos?

Me fui de aquel edificio, y respiré el aire cochino del colectivo 80, me apretaban  los trabajadores que volvían de su laburo. Reflexioné sobre la impulsividad y la necesidad de proteger a otros, como me dijo el Doctor. Y me sentí un poquito menos loca. Más humana.

21.12.09

una que me llegó, de lo mejor para lo mejor


the puente toma people

Las estrellas, la lune, Galilei y Fresán. A los que se tienen que conformar con viajar viendo películas.



Epure si muove, diría el genial Galileo, quien dibujo esta bella luna y sus fases, más otros planetas.Quien enamorado de una dama le puso un nombre especial a esa luna que él miraba. Quien en un diciembre frío o caluroso de hace 400 años descubría el telescopio, el objeto más hermoso, simple y revolucionario como pocos en toda nuestra visión y cosmogonía.

Epure si muove, y sin embargo se mueve, este maldito año digo, este 2009 que a muchos de los hijos de Saturno nos trajo tantas malas leches.
Leo a Fresán en el Página 12 y miro las estrellas y la luna, lo mejor que me puede pasar, lo que les deseo a todos, tener un petit espacio en en esta cortísima vida para mirar el cielo, y ver las estrellas.

Y se aproxima Fin de Año y todo se mueve. Afuera y adentro. Son esas fechas en que la gente mira atrás para seguir adelante y las reuniones globales para evitar el auto-apocalipsis acaban en acuerdos de mínimos mientras incubamos el efecto especial de nuestra extinción. Paz en el mundo y se honra, se supone, el nacimiento de alguien que llegó de muy lejos –un avatar de un poder superior que se instaló un tiempo donde viven los monstruos y pagó el precio de ser rey por un ratito– y acabó siendo sacrificado y lanzado de regreso hacia el infinito y más allá. Muchos creen en él y aguardan su retorno. Yo, por mi parte, ya no sé muy bien en qué creer; por lo que pido, apenas, un minuto de silencio por George Bailey, aquel viajero que jamás pudo salir de Bedford Falls y que, seguro, tuvo que conformarse con viajar viendo películas que transcurrían en otros planetas.
Qué bello es partir.

Callo y otorgo.

18.12.09

las altas lavandas que alguna vez planté


vuelo 
sin fondo ni red
la única que me sostiene
a veces 
es la gata
que me lame y lame
como para que no me 
escape de este bendito mundo


hay viento del sur
el viento mío
el que mueve las persianas
y golpea suave
esta noche luminosa 
de la ciudad en sordina

recuerdo las lavandas
crecidas
y plantadas una a una
son altas ya
como los hijos que tuvimos



festejo
festejo tanto 
haberme parido

7.12.09



Qué sé yo dónde me metí esta vez
lo que sí sé es que me cuesta salir
como de una ciénaga donde en el fondo habitan las estrellas
o como de un sol infestado de caparazones de caracol


a dónde irá mi alma esta noche?
a donde irá mi día esta tarde?
sólo espero, cada día un poco más de benevolencia,
y a veces, ni hasta eso.


Sólo que llegue la noche y fumar un faso en paz, sin recordarte.