-Moraleja-dijo el narrador-: la locura es una flor en llamas. O en otras palabras, es imposible inflamar las cenizas muertas, frías, viscosas, inútiles y pecaminosas de la sensatez.

Angela Gorodischer
en La resurrección de la carne.

27.5.10

Según pasan sus videos


ahora suena pachelbel
pero ya es de noche
y a mí la noche me calma
como el rivotril
y si
el que quiere leer que se entere
el que no que deje ya
esto es completamente intrascendente
para la gran mayoría
no para mi
one day in my life
imposible de olvidar


día bravo
de los que jamás le desearía a mi enemigo
comenzó más bien ayer
después de los colores y el nuevo sueño
del innombrable


con mi huipil de antigua
y el magenta retorcido otra vez en mis manos
fundiéndose al violeta y tapando
camazos o celdas
cuadraditos de
días 
tristezas
sueños frustrados
esperas inconclusas
felicidades añoradas
así fue que el naranja invadió







fix you
repeat and repeat the song
decenas de veces como siempre que pinto


colorín colorado
el lienzo quedó acabado

y llegó el austríaco
y empezó 
la fiesta
la alegría de la que hablaba el mail de la finlandesa
me mandó su libro traducido al inglés


estar feliz
ser feliz
estar contenta
se puede lograr
fiesta pintura música
nos divertimos después con el jerez frío
nos divertimos después
y después comimos
y después se fue


y después de la comida vino
la filosofía vino
a joder entre nosotros
mi hijo y yo
los dos
lo mismo
llorando de emoción y dolor
claro de dolor
ahora hay que lanzarse al vacío
ahora
just now es el momento de ver si lo que una dijo
caló
y sí 
caló
sí 
entró
sí 
germinó
y él
tan parecido a mí me habla
me dice lo que yo le dije durante tantos años
tanto tiempo repitiendo cosas
él acabó pensándolas suyas
te prometo aprender de mis errores


y yo dudo
no de él
de mí
ahora dudo
yo dudo
no él
él está completamente decidido a actuar
yo tengo miedo
y si no era cierto lo que le dije
y si no hay red cuando se tira


mierda de madre fui
forjándolo free
a golpes se hacen los hombres


ahora me duele su dolor
a él no
ahora me asusta su riesgo
a él no
ahora digo quisiera ser aladino y saber
dentro de twenty years calculó el austríaco
dentro de twenty years...


a las cinco o´clock nos cruzamos en el pasillo
él se acostaba yo me levantaba


tose y estornuda


mamá corre tapa ve dos faroles inmensos que la miran
tenés frío?
yo también
no podés dormir?
yo tampoco
tenés hambre?
yo también


puta las panaderías cerradas
vemos los videos de Coldplay?

busca y comienza a pasarlos
uno tras otro
empieza a dolerme el texto 
uno a uno


ayer hablábamos de eso
no porque estoy perdiendo 
estoy perdido
no porque este perdiendo 
estoy perdida
me dije
me dijo anoche en masculino singular
yo dije hablá en plural pibe
hablá en plural que yo te formé


abrieron ya las panaderías
querés medialunas calientes?
sí!
querés pan de muchos tipos?
sí!
con manteca
con tholem
con
solos
dale voy dije
hace frío dijo
vos tenés frío porque no dormiste 
ni comiste
yo tengo hambre y quiero ver
antes de irte má antes de irte
mirá este tipo
miré ese tipo y me mató
sólo de verlo lloré
lo vi a él dentro de
twenty years dijo el austríaco
a sus twenty years
a ver quién tiene razón
ja si sobrevivimos
off course si estamos
el cielo puede esperar decía su collage...

Stop dije
stop my son
compro pan y medialunas de manteca
y azúcar, azúcar no me tengo que olvidar, y vemos todo eso
me vas a ayudar a definir escenas del guión
chau-chau


fue mucho 
fue 
demasiado 
conmovedor
quería dejar de llorar pero no
no
llamé a su padre a millones de km de distancia
como cuando estaba en lavapiés y yo miraba a marruecos
y vi la espalda del mundo
primer panic attack de mi vida


pensé en llamarte claro
sí 
a vos 
sí a vos
o a vos también por qué no
mi galería de personajes como una calesita
barajando todas las posibilidades de recibir noes a las siete de la matina
y pasó
hablé una hora
y pasó
the big fish
y pasó
el hijo
su hijo 
ni se enteró


se fue a la escuela 
quedé con el video frente a mí
repetido tantas veces como fue necesario
I might be wrong 
segundo panic attack
y la ambulancia llegó 
justo a tiempo


Gracias Valdi, Balta, doc Jorge, Darinka, Phillipe, Pappo por lo poco o mucho que hicieron para que hoy escriba esto y pueda ver el video de Radiohead después de Pachelbel e imaginarme a El Pianista sobreviviendo al campo de concentración, cuando yo no esté.





25.5.10

Un regalo para Aitaneta

Sé que no lo hice yo, sé que es de mi hijo y que a duras penas  pude conseguir el otro día que me lo pase al pendrive: sus catorce años hacen que guarde todo con un tremendo celo, hasta que un día, blum, viene volando como una mariposa hacia mí y me dice querés ver lo que hice?, y  me va mostrando, y me maravillo con sus cosas, me maravillo como madre y como creadora.
Pero no es de él de quien les quiero hablar, les quiero hablar de Aitana, o Aitaneta , una ilustradora valenciana,  que hace muuuucho nos conocimos vía blog, porque me enamoré de uno de sus dibujos y se lo pedí para un afiche mío, cuando daba clases en una librería para niños llamada Atreyu, en Mar del Plata. Yo quería juntarlos para escribir, leer, pensar, bailar , actuar  y pintar, jugando. Ella me mandó esa ilustración tan bella casi como ella y así hice el afiche más hermoso de la zona. Me sacó del apuro, justo , justo cuando más lo necesitaba.
Y me voy por las ramas con las historias, pero es que  así mismo, me pasó hoy con un mail que me llegó de ella, una belleza de mujer, que aparece en los momentos más difíciles de mi vida y me cuenta algo, con su extrema sensibilidad o me recomienda como hoy, que vea algún video, algún dibujo, alguna extraña mariposa que se encontró por el camino.
Para Aitana, con todo mi amor, y para que la conozcan en su blog ( aitaneta.blogspot.com) que siempre me olvido de linkear, ahí va:

Globo  on Vimeo.



Se llama Globo, y es una pequeñísimo corto que hizo mi crío, lo dibujó y lo animó, todavía no tiene los títulos, pero para los que lo conocen como Aitaneta, es el ex Pelenbal, para los que no, es Baltasar García Laurencich.


Para vos Aitaneta, de mi mejor obra en toda la vida, el mejor regalo que te puedo hacer.

24.5.10

happy birthday to you







ella jugaba a cantar a filmar
a envolverse en telas 
fumaba su joint y sonreía
ella hacía que todos piensen 
que estaba feliz con su vida
pero llamaba y llamaba y nunca
él le respondió
demasiada estupidez ¿no?


ah, me olvidaba que era presidente
un hombre muy ocupado
que cumplía años en mayo
quién sabe cuántos años
quién sabe cuántos recuerdos 
le recorrieron la garganta
y las promesas, uf, las promesas
antes de tragar las pastillas


ella tenía todo
pero tampoco nada
bah, un llamado que no fue contestado a tiempo
happy birthday, mr president!
happy birthday to you!




Cuando era chica siempre pensaba en Marilyn y el presidente ese rubio que algunos decían que quería la paz y yo no entendía Vietnam, sólo a los hippies y a Hair, los artesanos de Plaza Francia y las sandalias que hacían, de cuero , y las polleras floreadas largas hasta los pies o las minifaldas , las máscaras que hacía mi hermano con algo de las palmeras, algunas me asustaban, como cuando me hacía la momia negra de Titanes en el Ring. Pobre Marilyn pensaba, llamar y que no te contesten. Después ya de más grande, cuando miraba los culebrones con mi vieja, Rolando Rivas taxista y esas de Migré que según mamá eran las únicas que se podían ver, porque tenían buen guión, me preguntaba que cosa era esa de la incomunicación, mientras me mordía las uñas y mi viejo me retaba porque creía que me las comía, yo jamás me las comí, siempre me las cortaba, nada más que en vez de usar tijera usaba los dientes, como los trogloditas, pero más troglodita me parecía la estúpida y concheta que representaba Soledad Silveyra o el otro, Claudio García Satur, cuando no se decían la verdad. Qué idiotas, pensaba yo acurrucada en el sillón verde. Si se quieren. Si se dijeran la verdad ya se podrían morir en paz, no importe lo que pase, pero hablá estúpida, decile que es lo que sentís, y así. Después , ya empecé a sentir que la vida era como un gran culebrón, en el que la gente no dice abiertamente lo que le pasa, sino que prefiere guardar la piedra para tirarla cuando se le antoje, no importa el otro, no... o la otra, ¿para qué? mejor callar y guardar, y un día todo explota, y comenzamos nuevamente con el mismo culebrón, que no es el de Migré, para nada, esos eran super ingenuos al lado de lo que vi en la vida. Lo último que recuerdo es un tipo, tratando de llamar a su amor desde mi teléfono inútilmente, ella no respondía, no le dejaban contestarle, pero él no dejaba de llamarla de cuanto teléfono echaba mano. Qué desesperación. No sé por qué me acordé de él hoy. Quizá porque desde el fondo de alguna estrella Marilyn Monroe me pasó la letra. Happy birthday to you.

22.5.10

de una desvelada a otra , o a otro, vaya a saber


Son las 5:04 de la mañana. Escucho las voces adolescentes recién llegadas de un recital bicentenario. Me duele la garganta. No quise ir. Pero no tengo ganas de dejar el cigarrillo. El cigarrillo en este momento es como mi estupidez calmante. ¿Está el cartón sobre la heladera? Entonces está todo bien. Recuerdo un día que llegué a lo de Thomas, un amigo de amigos en las afueras de München, y vi por todos lados cartones de Erntedreiundzwanzig, o Cosecha 23, el cigarrillo que más me gustaba en ese entonces, pero que sólo lo podía fumar cuando vendía algún cuadro, porque tenía veintitrés o veinticuatro años y en general a esa edad, a menos que se venga de familias de patriarcas pudientes, no se tiene demasiado dinero como para comprar cartones y cartones de cigarrillos, y menos en Alemania, que si mal no recuerdo en esa época costaban Vier Deutsche Mark, 4 marcos alemanes , cuando mis impuestos como pintora alcanzaban a los 60 cada mes, y lo que cobraba en la cantina limpiando mesas eran creo que menos de 200 DM. Anyway, tengo para fumar un  rato largo y eso me tranquiliza, aunque ya se empiecen a evidenciar los signos del segundo año y medio que retomé el vicio. Otra cosa que no me puede faltar en estos últimos tiempos son los lentes, aunque sean los baratos esos que me compré en un quiosko de la Avenida Santa Fé, al lado de lo de mi antigua psicóloga, los de mi padre que son bastante buenos, o los que me raspó Jony, el rapero,  una vez que me quiso limpiar los lentes, cuando el año pasado estuve en el hospital. La cosa es que no se podían limpiar esos lentes en seco, pero andá a decírselo a Jony, quizá se lo tomaba a mal y me miraba con esos ojos con los que miraba al innombrable cuando se hacía el boludo. Juro que te taladraba con la mirada, si la llegabas a atravesar, encontrabas una dulzura como pocas he conocido. Un tipo tan fiel a sí mismo que daba envidia. Lo vi unas cuantas veces más, y siempre el mismo abrazo, de emoción, siempre preguntándome por la historia, su historia, la historia de todos los que estuvimos ahí. Porque hay gente que prefiere olvidar. Y hay gente que no. Que lo toma como una forma de venganza. De que el mundo sepa lo que es estar ahí. No que se lo imagine. Que lo sepa. No sé porqué agarré para el lado de Jony, podría haber agarrado para cualquier otro, pero como él fue el que me arruinó las gafas, de él me puse a hablar.
Y la última cosa que no me puede faltar en estos momentos, además de mi medicación, off course, es un libro de Sylvia Plath, con una mina en la tapa que se tapa la boca. Esa mina es como mi hermana, no la real digo, no mi gemela, que la tengo, no. Esta es una mina hermana como de alma. Te podría decir que tiene algo mucho de mis hermanas de vida, algo de La tejedora, la M con w, la M con r, la M con P, la Leti sin t, la Cielo. Viste cuando buscás  una hermana, pidiéndole ayuda y está ahí, siempre a mano. Bueno, ellas son así y ella, la de la tapa y la que escribe, es así, para mí. Es mi hermana. En los peores momentos de mi vida la busco y la encuentro. Y si no, le pido tres veces a San Onofre, el santo de los objetos perdidos, que me la encuentre y zácate, aparece bajo otro libro, o bajo la almohada, o en el escritorio, pero está. Nunca me falla. Antes me acompañaba el Palinuro . El Palinuro de Méjico. Pero por suerte o por falta de ella, uno va cambiando. Y si bien, amo al Palinuro, no lo siento como hermano de sangre. A esta sí.
Y así, con esas tres o cuatro cosas sobrevivo. Sin necesidad de más. Ya sé que estoy sola como no vine al mundo y moriré sola como todo el mundo.
Mi hijo me llorará más o menos, depende de cuán chico sea. Mis amigos se acordarán algunos de unas cosas y otros de otras. Digamos del cuarto trasero o delantero, aunque dicho así quede espantoso. Mis amigas se reirán un rato de las boludeces que dije y otras llorarán mis verdades.
De mis parientes, puf , de mi parientes, creo que salvo a mi tía, a nadie le va a importar. Sí puede ser , a mi hermano lejano. Y después, al padre de mi hijo. Aunque ya no nos hablemos más, ni nos odiemos más, ni nos amemos más tampoco. Hay después un par de amigos, que los dos son innombrables por sus benditas mujeres que les gustaría verme quemada como en tiempos de la inquisición, por más liberales que sean. A ellos sí les retumbará mi muerte, como dijo uno, estuve delante del cristal con la piedra en la mano y no lo rompí. Pues sí, fue así. O no lo rompiste o no te dejaron. Tan temerosos son los hombres. De comprometerse. De perder lo que tienen. De que los señalen después. De sus madres. De sus hijos. De sus esposas. De sus amigos. Vecinos. De todo son temerosos. Hasta de la muerte. Ja! como si no fuera parte de la vida. Ya lo puse en otro blog o en mi skipe: LA VIDA ES UNA ENFERMEDAD MORTAL QUE SE TRANSMITE POR VIA SEXUAL. Así de cortita te la hago.  Así de simple. Nacemos para vivir y morir. No sólo para vivir eternamente y que el cielo nos espere como dicen los yanquies. Niet. Nacemos para comernos la vida, sea con llanto o risa, da igual, la cosa es cuán intensamente nos entregamos a ella, e dopo, Adío vita! io ritorneró!!! quizá en un pez, quizá en un gurú, ma io ritorneró!
¿Que no me creen? Problema vuestro, no mío. Yo me fumo un cigarro y escucho como mi pariente, de sangre, aunque más bien parezca de sangre coagulada revuelta en ensalada, como cantábamos  en el ómnibus que nos llevaba de excursión cuando éramos chicos, se prepara para ir a laburar. Día tras día, la misma rutina. Se hace la señal de la cruz al pasar por una iglesia. Se ocupa de que su GPS le marque el camino. Aunque se lo sepa de memoria. Trata con sus empleados y da su tarjeta a los que tienen traje y corbata. No sea que se le acaben. Y se terminó. Ahí se terminó. Con una llave en su poder. O su poder reducido a una llave. Y vuelvo a lo mío. A mi hermana,la de la tapa del libro que se tapa la boca con un pullover marrón, tejido a dos agujas, punto arroz, si mal no recuerdo lo que me enseñaron. "No veía en realidad por qué la gente tenía que mirarme. Muchísima gente era más extraña que yo." Dice el personaje en el libro en la página 178. Y yo digo exactamente lo mismo. Qué es más extraño: ¿un GPS o una estrella?. Aunque esté en un anillo. Y a veces te haga bombear la sangre en el dedo y sientas que algo está pasando, y a veces duela porque te corte el borde, y sientas que algo está pasando, y otras , las menos, sientas que la estrella del anillo no dice nada, no late, ni tiembla, no ríe, ni recuerda, y sepas que está durmiendo, como vos?
Ya los adolescentes duermen y los colectivos hacen cimbrar la casa. Pronto empezarán los pajaritos a anunciarme que se me hizo de día escribiendo. Pronto, el desvelado , o la desvelada que lée esto, bostezará y se irá a su cama, con su pareja o no, con su hijo o no, con sus muertos, con sus amantes, con sus recuerdos, o no. Y la vida seguirá para todos y todas, para los extraños seres o los que se consideran normales en este mundo donde la guerra es más común que la paz. Donde comer en un mac burgal es lo corriente, y no sacar los huevos del gallinero del fondo como hacía mi abuela. Donde evaluación significa lo mismo que calificación. Y los maestros de matemática no son gente con los pelos revueltos enseñando la grandeza y los enigmas de esa ciencia milenaria. Donde el arte se mueve al ritmo del mercado, de la bolsa de Wall Street y jamás se buscará en los hospicios. Donde si sos capaz , lo demostrás con una buena nota, y el que viene de Fuerte Apache es un negro cabeza que puede llegar a afanarte, ojo, ni lo mires. Donde defender a Garzón es reprobable por la justicia española aunque haya juzgado más crímenes que el mismísimo Franco. Donde la soja avanza en el mundo y se tala en la Amazonia un campo de fútbol por minuto. Donde hay gente brindando con champagne mientras en otro sitio del planeta que es un puntito miserable en el medio de vías y calles lácteas y alcohólicas, hay pibes con brazos amputados, sin madre, sin padre, llorando con los mocos sobre sus panzas gordas de hambre. Donde hay patriarcas y súbditos. Como en la Edad Media. Donde lo que se dice se desdice de un plumazo o de un disparo: Tenés la puerta abierta, le dijo ella al chofer, y perdió un brazo, sino su vida. Así desayunamos, con la Jolie y el Pitt o  una bomba en Iraq.Sé igual. Así nos asustamos. Metiendo en cárceles a tipos que tienen hambre y sacando de ellas a asesinos y narcos. Así.
Por eso, Emil, prefiero escribir a jugar al backgamon. Ya sé que vos hacés las dos cosas. Por algo sos hombre. Y yo una mina. Madre y mina. Son como dos cosas distintas, pero no. Madre hay una sola. Minas unas cuantas.

La foto pertenece a la serie Velocidad de Ivana-azul-naranja-blanco.

21.5.10

Metrosis, una web con las mejores fotos de Buenos Aires

un encuentro casual, pero que fue como todo en la vida, lo mejor cuando uno no se lo espera.

Cuando nos mean ,los medios dicen llueve



No sé, hay cosas en las que soy muy cabezona, pero muy. En otras no, en otras puedo llegar a ser más flexible.
Hoy llueve en esta bendita ciudad, cosa fantástica para poder escribir y escribir sin ser molestado, y mirando así, en internet, antes de ponerme a trabajar, algunas noticias en los diarios de la mañana de distintas procedencias, porque hay que leer qué dice el enemigo, me dijo una vez una  mujer muy sabia,encuentro lo que dice el título no? Si nos mean nos dicen lluve y a veces al revés, si está lloviendo, nos dicen los garndes títulares: llueve en esta parte del mundo!!! me pregunto: por qué tanta mentira? Pero no es de  ahora, mi pregunta, no. Recuerdo la primera vez que leí Las venas abiertas de américa latina, estaba en un sauna en Alemania, jaja, entre montañas y nieve, en una reposera envuelta en una toallita blanca calentita, y tras un enorme vidrio que daba al mejor paisaje que se puedan imaginar, con ese  olorcito a primer mundo que hay en los saunas alemanes. Y me llevé el libro de Galeano. 1987 sería. Vino mi hermano y se cagó de risa de mí, y yo no entendí. O sí. Me sentía distinta a otros , me sentía capaz de estar en un sauna como ciudadana de un primer mundo que otros millones  no podían disfrutar, no era eso un guetto? pues  bien, sigo así, no reniego de mis posibilidades , pero cada vez más, me encuentro sola, queriendo acompañar a los invisibles , que menciona Galeano.

17.5.10

Remate


Remato este día de desaciertos
mi amor inservible
mi entendimiento que no entiende
mi credulidad que no cree
mi religión que no reza
mis ropas que a otros les falta
mi pasión que me destripa
mi experiencia que no sirve
mis palabras que no hablan
mis colores que no brillan
mis ojos que ven
mi corazón que siente
mi búsqueda insaciable
mi brutalidad para actuar
mi vida que fue vivida.

12.5.10

Esta extraña tarde

ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
silvio rodríguez




ojalá  lo escuches y sientas lo que yo sentí a tu edad
ojalá tu guitarra no deje de sonar calma y precisa
tu risa me dé más risa
faltes mucho a la escuela
y comamos pizza 
ojalá no pases nunca hambre
y te escuche cantar con la voz ronca
te pueda regalar alguna vez un piano
tu bondad siga siendo tan grande como tu vagancia
ojalá te enamores y no sufras
ojalá me abraces siempre como hoy
y nada más.





juan capra y la simpleza


juan capra from ingrid berger on Vimeo.


cuando te vaya casar
avísamelo con tiempo
para mandar a hacer dos fiestas
mi muerte y tu casamiento
cuando a ti te estén poniendo
de azahares en la cabeza
a mí me estarán poniendo
mi cuerpo sobre una mesa
cuando a ti te estén poniendo
el anillo de brillantes
a mi me estarán poniendo
cuatro velas por delante.

el dolor de este tipo , de juan, el dolor de cada uno es tan simple como esta canción.
simple. como violeta parra. como tantos otros poetas que en su vida la pasaron mal, pero hicieron lo que querían, ahora  son polvo en el polvo. pero cada tanto alguien se acuerda de ellos y les rinde un homenaje, así, simple. como la vida.

les transcribo la historia de este tipo cazada al vuelo en un blog: los que iban cantando

Cuando iba hacia la plazuela del Mulato Gil, un mendigo escuálido ofrecía un dibujo por poco más de mil pesos y un señor que lo saludó con una mezcla de familiaridad y desdén, se lo compró.
Al viejo transido de mugre le flotaba la ropa andrajosa.
Lo veía cada vez que pasaba por la calle Lastarria. Un día, la pintora Irene Domínguez me invitó a tomar un café, nos habíamos puesto de acuerdo para que me hablara de la Hormiga; en eso, ella hizo un ademán y saludó al viejo pordiosero. Cariacontecida, me dijo: “¡es Juan Capra! Fue un genio.”
Ese cuerpo eludido o francamente rechazado correspondía al nombre de un mito: poeta, cineasta, pintor, músico cuyas canciones enriquecieron el repertorio del Quilapayún. Según los decires, era el único chileno cuya obra se exhibía en el Museo del Louvre; algunos coleccionistas evaluaban sus dibujos en no menos de diez mil dólares.
Algunos recordaban su amplia casona de Carmen 340 donde habían instalado sus talleres pintores y escultores como Santos Chávez, Sergio Castillo, el peruano Víctor Delfín. Cuando Capra se fue a Europa, esa casa quedó en manos de los Parra.
Ahora dormía en la Hospedería del Hogar de Cristo de Santiago de Chile y pagaba el alojamiento con las limosnas que recogía.
Ahí falleció en abril de 1996. Costaba creer que apenas tenía cincuenta y ocho años de edad.
Virginia Vidal
 Nota: si van al blog http://losqueibancantando.wordpress.com van a encontrar muchos temas del genio de juan

11.5.10

Forrest Gump y Juan Capra



Otra vez el silencio de la ciudad dormida me acompaña


es linda esta hora
hay mucho para hacer si una quiere permanecer cuerda
podría
jugar al backgamon con emilio que está también desvelado del otro lado del mundo
anotar en una libreta todo lo que debo hacer en unas horas
cuando ya la luz inunde la casa del sol cotidiano que vuelve todo tan simple
o llamar a leicia y decirle conectate al skipe y charlemos un rato. leicia es de las mías.


ver a la gata haciendo un esfuerzo por acompañarme que se levanta de la cama estirando su lomo
responderle a felipe que sí, que los gatos tiene alma y cerebro
pensar en el próximo verano cuando lo vea a ney matogrosso, pelado, pero vivo según me enteré hoy
aceitar la silla donde escribo para que no perturbe con su chirrido la fragilidad nocturna
escuchar la heladera funcionando y calcular las provisiones para el desayuno
mirar por la ventana para corroborar si  la estrella sigue ahí
roja como de costumbre
parecida a un faro que me marca el camino


recordar las palabras de mi hijo : andá a dormir, má,
que así mañana te veo a la tarde
¿me extrañaste hoy?  escuché un sí que hace rato no pronunciaba
¿y por qué no me levantaste entonces?
porque estabas muy dormida
verlo tan largo e independiente apagar su velador, y llenarme de besos.


puedo escribir en word mi discurso pedagógico para el profesor de informática que le puso un uno,
llamar a norma y agradecerle el haber estado conmigo como nadie de mi familia lo estuvo,


recordar a julie en blue, cuando dice, no soy nadie, no existo. no tengo pasado ni futuro.
leer forest gump que me espera sobre la mesa como marguerite durás,
o a la yourcenar sobre la otra mesilla ,la de noche,
consultar el ch'umilal wuj de carlos barrios y comprobar una vez más que el 2012 no lo inventaron los yanquies sino los mayas.


pintar nuevamente el sueño de juan, antes de irme, obra  que quedó inconclusa,
ver sin testigos o el solista,
releer el  noveno septenio de buscando el hilo de la vida de gudrun burkhard
y pasar por alto la dedicatoria de mi hermana: para una buscadora insaciable!!!


entender que todo llega
a su debido tiempo
cuando uno no espera nada a cambio
cuando uno se entrega tan de adentro
y aunque no haya nacido en belén
sentirse arriba del burro entrando a jerusalén
mientras el vulgo se ríe de él
o de mí


recordar a rieko wada y su nacimiento bajo el suelo de hiroshima
kusturica no inventó nada
todo ya fue inventado antes que en las películas


ayer mataron a cien irakíes mientras al rey de españa
le hacían la segunda biopsia que dio negativo
alguien debe estar haciendo el amor en su noche más orgásmica
y alguien debe estar velando a su madre en un cajón hecho con sus propias manos


escuchar al chileno juan capra cantando con su charango en una cinta vieja, creo que es la única cinta que tiene esa canción
nadie se acuerda ya de juan, ni en chile, ni en hamburgo, y en el youtube sólo se encuentra: dicen que no caben , dedicada al che guevara ,que también es hermosa pero no me pone la  piel de gallina como la que grabé en papenheim en aquel invierno nevado del noventa y tres:


cuando te vayá'  casar
avísamelo con tiempo
cuando te vayá' casar
avísamelo con tiempo...


así que de tantas cosas que tendría para hacer, elijo grabar como pueda, la cinta de juan capra. 
mañana la subo.
 total , quizá a nadie conmueva esa voz sola cantando en la noche, pero ya escucho los colectivos pasar, ya van a ser las seis, y no tengo ganas de escribir más pavadas después de la simpleza de juan.
me iré a leer forrest gump, quizá me encuentre dormida el sol de la mañana.

8.5.10

La mano, el vestido y la espada


Hace muchos años, muchos, llegó del extranjero.
Estaba feliz de haber vuelto.
Era marzo. Una época que siempre le había gustado. No sólo por ver caer las primeras hojas , sino porque cumplía años su pequeña sobrina.

Ya en el aeropuerto, cuando escuchó su gritito y la vio correr hacia ella, la abrazó y la llenó de besos. Después le dijo algo sobre su hermoso vestido. Verde con cositas de colores. Y sobre su pelo largo. Era el verano mismo, pero de mediodía. Un blanco luminoso que deslumbraba.
Su sobrina no le soltaba la mano y ella no  soltaba la de su sobrina. Viajaron en el mismo auto.

Cuando llegaron a destino, las dos disfrutaron de la enorme cantidad de regalos que le trajo. Los que más le gustaron fueron un alce violeta que le compró en Praga, para meter la bolsa de agua caliente y no tener frío en los pies de princesita cuando llegase el invierno y un títere payaso que se lo había ganado su novio en Munich, en la Oktoberfest.  Todo era para ella. Su amor era incomparable e incondicional.
La casa estaba llena de amigos. Hubo asado como de costumbre, y las ropas abrigadas y pesadas del viejo continente, fueron reemplazadas por algo liviano y azul. Eso lo recuerda muy bien. Se puso algo azul y se  vio muy blanca. Casi como la nieve que había quedado atrás.

Su familia se retiró despacio a dormir la siesta, y ella con su sobrina , y siempre de la mano, fueron a ver el vestido que le había cosido su madre. Era negro de terciopelo, con un volado negro de seda , un  moño gigante cosido al escote, y unos lunares blancos , dispuestos tan equidistantes uno del otro, como el amor que ambas se tenían.

Al rato, su madre dijo que debían  irse, que debían dormir la siesta para estar frescas a la noche. Habían alquilado un salón , y el cumpleaños se festejaría allí, en el medio del casamiento de su cuñado. Ella lo sabía, porque su madre en esa época le contaba todo. No había cosas ocultas entre ellas.
La sobrina , a regañadientes, se fue a dormir con su madre. Y su madre, antes de despedirse de ella, le dio un regalo, pero no a su hija. Sino a ella . Se sorprendió y lo recibió feliz. Dijo gracias y la abrazó fuerte. No por el regalo , un pequeño libro que en su tapa decía Un día a la vez, sino por lo que decía en una letra manuscrita y de lapicera azul a fuente, que ella reconocía era de su hermana. Una letra legible y redonda, con curvas y cortes. Por algo habían nacido el mismo día, con dieciocho minutos de diferencia.
Había mucho amor  en esa carta. Mucho.

No había duda, la mejor vida era entre los suyos, en la Argentina,  a pesar de las crisis a las que ella, se terminaba acostumbrando como todos.

El libro me llegó, vaya a saber cómo. El texto está borroneado de tantas veces que lo prestó. Pero igual algo se puede leer: Una de las más bellas poesías que le habían escrito.

El amor de las tres era como los lunares del vestido. Tan cercano y tan recíproco como la distancia que las separaba.

" Es holandés" decías de un chaqueño. (....) se reía. Yo recordaba una película que veríamos después: la de la espada en la piedra y las mallas metálicas...probá a sacarla. Vos podés. Lo sé porque siempre tuve tu inicial grabada - o la de Dios, nunca supe- grabada entre mis ojos y el sol en las siestas de la terraza. La cabeza descansando en un neumático para poder pensar, a la noche, con la mano apretada. La de mi hermana. D(..... ) la que se hace anunciar por las estrellas y se aparece en los lunares de la espalda (..... ) vos, este libro que sabe hablar y guarda pañuelos entre las pág(....)

La fecha está borrosa. Se ve un tres al final.
Después reconozco mi letra,  en la siguiente página, y aunque también la fecha está borrosa, puedo ver un siete al final.

Ahora comprendo que si le gano el horror,
ésta será mi segunda vida.

Cierro el libro y pienso en ellas tres. Hay sol. Y aunque su sobrina hoy no le dé su mano y mucho menos un beso, ella irá a la terraza, apoyará su cabeza en un neumático, y  dirá: "es holandés, no  chaqueño", y probará a sacar la espada , no de la piedra, eso, como le dijo su hermana, lo pudo hacer varias veces.

Esta espada está más difícil, está clavada en su corazón. No sabe si algún día, la podrá sacar. 

6.5.10

¿De qué se ríe?


Cuando yo era chica había una canción que me encantaba, la letra era de Mario Benedetti y la cantaba Nacha Guevara . Hoy , casi cuarenta años después,  y frente a la detención de Joe Orejas, nuestro ex ministro de economía durante la dictadura de Videla, me acordé de ella. Pinchando en el siguiente enlace pueden escucharla.
En una exacta foto del diario,
señor ministro del imposible,
Vi en plena risa y en plena euforia
y en pleno gozo su rostro simple.
Seré curiosa, señor ministro,
¿De qué se ríe?
¿De qué se ríe?

De su ventana se ve la plaza
Villamiseria no está visible.
Tienen sus hijos ojos de mando
pero otros tienen mirada triste.
Aquí en la calle suceden cosas
que ni siquiera pueden decirse
Los estudiantes y los obreros
ponen los puntos sobre las íes
Por eso digo, señor ministro,
¿De qué se ríe?
¿De qué se ríe?

Usted conoce mejor que nadie
la ley amarga de estos países.
Ustedes, duros con nuestra gente,
por qué con otros son tan serviles.
Cómo traicionan el patrimonio
mientras el gringo nos cobra el triple.
Cómo traicionan, usted y los otros,
los adulones y los serviles.
Por eso digo, señor ministro,
¿De qué se ríe?
¿De qué se ríe?

Aquí en la calle sus guardias matan
y los que mueren son gente humilde.
Y los que mueren son gente humilde
y los que quedan, llorando rabia,
seguro piensan en el desquite.
Allá en la selva sus hombres hacen
sufrir al hombre y eso no sirve.
Después de todo usted es el palo mayor
de un barco que se va a pique.
Por eso digo, señor ministo,
¿De qué se ríe?
¿De qué se ríe?

Seré curiosa, señor ministro,
¿De qué se ríe?
Les paso aquí  uno de los párrafos últimos ,de una nota que me llegó ,  por el Dr. Hernán Jaureguiber y Bernardo Alberte (h).
..Un último mensaje. Joe:  no tengas miedo. Nadie te va a torturar, ni arrojarte vivo al mar. Tampoco te sacarán tus hijos, ni nietos. Mucho menos te tocaran tu patrimonio como vos hiciste con tus supliciados. Solamente te van a juzgar. Y si todo lo que sostienen sobre vos es cierto, irás en cana y procuraremos, como lo sostienen tus amigos tan adeptos a las consignas de seguridad  tronantes en estos días, no entrarás por una puerta y saldrás por la otra. Dada la magnitud e imprescriptibilidad de tus crímenes, pasarás los años que la naturaleza te brinde, en el único lugar posible para esos delitos de lesa humanidad, es decir la carcel.
Tampoco estarás solo. Seguramente te harán compañía, Videla, Etchecolatz, Bussi, Menéndez y tantos otros y teniendo en cuenta  tu afinidad con ellos, hasta te sentirás a gusto.
Para matar el tiempo (lo único que podrán matar de aquí en mas) pueden organizar un torneo de truco, y mentirse entre Uds. Eso si, al pueblo Argentino, ya no le mentís más.
Buenos Aires, 28 de abril de 2010.-

3.5.10

Tosca y bruta


El viaje fue uno de los mejores de su vida. Hacía mucho que no viajaba de esa manera. Viendo la vida color de rosa, o amarillo whisky. Intentaba no ser tosca y bruta como le había dicho él.
La ciudad era un film continuo. Luces naranjas. En cada semáforo en rojo, se refregaba contra él. Todo aumentaba. La velocidad, sus ganas, la vida que se acababa. Nunca tomaba. Pero esa noche, había escuchado a Ney Matogrosso cantándole a Hiroshima y después a Klaus Nomi , antes de morir ,en Cold Song con el bellísimo final: Let me free again to Death. Estaba dedicida a hacerles un homenaje. Se los debía. Hacía veinte años, más o menos, que les debía algo. Aunque no sabía bien qué, ni por qué, formaban parte de su vida, cuando se sentía libre y eterna, y los escuchaba a todo volumen sin pensar en el mañana. El mañana no existe se repetía últimamente. Todos terminamos hechos polvo, pensaba después de tanta vida vivida. Esa era su conclusión. Para qué planificar lo que inexorablemente está comandado por quién sabe quién dentro de qué galaxia o agujero negro?
Había recibido varios emails esa semana, de vidas que se terminaban, o vidas cortitas y apuradas, estúpidas, desperdiciadas. Como velas apagadas con los dedos mojados. Sin dejar humo.
Su vida no podía acabar así. Polvo en en más polvo. ¿Quién se iba a acordar de ella? ¿Quién le iría a reprochar algo cuando estuviese en el osario común junto a los huesos de su madre, o en una urna tallada, o a dos metros bajo tierra? Esa noche avanzaba hacia su destino como el velocímetro del auto que no conducía. Y se reía. Hacía tiempo que no se reía. Y eso era grave.
Los problemas cotidianos la envolvían como a todo ciudadano urbano. No more chances para ser feliz.
Every thing will be all right tonight, cantaba el gran David. Y sí, tenía razón el Bowie. ¿ Por qué no le había hecho caso antes? Uh...largo de explicar. La mano de él le producía una felicidad esférica. Las barreras de los trenes daban tregua para todo. ¿A quién le importaba ,en esa ciudad anónima, su felicidad más que a ella? ¿A los que miraban tras los vidrios polarizados? Seguramente no. ¿Entonces? Terminar bajo un tren con una mano hurgándole su felicidad podía ser el mejor fin para su vida. Él quizá estaba de acuerdo. No lo conocía. Pero le parecía que sí. Se lo dijo y se rieron. Le encantaba su risa. ¿O sería el whisky que le mostraba una serenidad que él no tenía? Podían aparecer en los policiales del diario vespertino, y nadie, pero nadie, se enteraría de nada. Una buena coartada. Llegaron a una casa y vio un pase de manos, de algo que no le interesaba. Pero sí volver al camino. Me iría a la Quiaca, le dijo desde las entrañas. Sabía que él no. Pero qué más daba. Mientras siga manejando y buscando su centro de placer. Llegaron, después de un rato a la casa de él y se clavó un par de cosas en la espalda, sobre la mesa de la cocina. O del living, a esa altura no reconocía dónde estaba. Por fin she flew away del dirty boulevard que la consumía.
Y fue mágico. Un gran polvo de estrellas estalló en la noche clara, iluminada por una luna menguante, con la ropa blanca de los vecinos olvidada en las sogas de las terrazas.
¿Qué lees? preguntó al verlo tan interesado, iluminado sólo por la luz azul de su notebook, después de su segundo cigarrillo , el del placer redondo? Una entrevista al tipo este. Contestó él , sin dejar de fijar sus bellos ojos en la lectura. Interesante... está a favor de tu gobierno- agregó.
Ella se entusiasmó un instante y se asomó por sobre sus espaldas anchas para ver de quién hablaba.Y lo vio al empresario canoso, el patriarca decía el titular.
Y supo que la vida comenzaba triste, again.

1.5.10

del 1 al 4...si sabéis contar.








Hablaré poco, y seguramente no despegaría los labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía, y la anarquía es una doctrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son los agitadores y los conspiradores.

Michael Swabb


En casi todo el mundo, el 1 de mayo se celebra el Día Internacional de los Trabajadores con manifestaciones, discursos, reuniones y llamados a la solidaridad y fraternidad de los trabajadores de todo el planeta. Ese día se conmemora un evento que tuvo lugar a fines del siglo XIX en Estados Unidos, que llamativamente es uno de los pocos países industrializados en los que el día de los trabajadores no es feriado. Recordemos la historia de esos sucesos.
Un largo camino de lucha por el reconocimiento de los derechos sociales

En 1884, la convención de la Federación de Sindicatos y Uniones de Trabajadores de Estados Unidos y Canadá (FOTLU por sus siglas en inglés, Federation of Organized Trades and Labor Unions), aprobó una resolución por la cual instruía a las organizaciones locales a luchar con el objetivo de que, para el 1 de mayo de 1886, la jornada laboral estuviera limitada a ocho horas. A esa decisión se sumaron los Knights of Labor (Caballeros del Trabajo) y la Asociación Internacional de Trabajadores (IWPA por sus siglas en inglés), las otras dos uniones sindicales importantes de Estados Unidos. Pronto, decenas de miles de trabajadores se sumaron a la iniciativa. La participación fue particularmente intensa en la ciudad de Chicago, donde más de cien mil trabajadores comenzaron a militar por la jornada de ocho horas. Por su parte, los periódicos y empresarios locales predecían que se desatarían episodios violentos y se prepararon para ello, hasta el punto que la Guardia Nacional organizó un operativo especial.

El 1 de mayo de 1886 se organizaron masivas manifestaciones en todo el territorio de Estados Unidos: más de 300 mil trabajadores de 13 mil empresas de todo el país abandonaron sus trabajos en la primera celebración del día de los trabajadores de la historia. En Chicago, el epicentro de la agitación por las ocho horas, cuarenta mil trabajadores entraron en huelga y 90 mil personas participaron de las manifestaciones. En su edición de ese día, el Chicago Mail advertía que “Hay dos rufianes libres en esta ciudad: uno de ellos se llama (Albert) Parsons y el otro (August) Spies [dos líderes obreros radicales]. (…) Son responsables por cualquier problema que ocurra hoy”. Sin embargo, las manifestaciones fueron pacíficas.

Dos días después, el 3 de mayo, había ya 65 mil trabajadores en huelga en Chicago que reclamaban por la jornada de ocho horas. Entre ellos, estaban los empleados de McCormick Works, a los que se unieron otros trabajadores cercanos para intentar evitar que algunos rompehuelgas entraran a trabajar. Casi al final de la jornada y tras algunas escaramusas, armas en mano, la policía de Chicago arremetió contra los huelguistas y disparó contra la multitud, matando a seis manifestantes. Inmediatamente se convocó una concentración para el día siguiente en Haymarket Square, para protestar contra la violencia policial. A esa reunión del 4 de mayo concurrieron tres mil personas, entre ellas el alcalde de Chicago, que pretendía garantizar que el mitin se mantuviera pacífico. Había, además, 180 policías que habían recibido órdenes de dispersar a la multitud ante el primer signo de violencia. August Spies hizo responsable al Departamento de Policía por los asesinatos del día anterior, mientras que Albert Parsons dio un discurso en el que describió lo ocurrido, pero insistió en que era preciso evaluar cuidadosamente las acciones a adoptar. Aunque el alcalde informó a la policía que todo parecía normal, 180 policías avanzaron contra los manifestantes con sus cachiporras en la mano y exigieron que se dispersaran. En ese momento, explotó una bomba cerca de los policías que mató a uno de ellos de inmediato e hirió a 65 (7 de los cuales morirían luego). Los policías restantes dispararon contra la multitud, mataron a varios manifestantes e hirieron a 200 de ellos.


A los pocos días, siete líderes obreros (August Spies, Samuel Fielden, Michael Schwab, Adolph Fischer, George Engel, Louis Lingg y Oscar Neebe) fueron arrestados por el asesinato de Mathias Degan, el policía que murió inmediatamente por la explosión. Albert Parsons también fue acusado, pero evitó el arresto hasta el primer día del juicio, cuando ingresó en el tribunal y advirtió: “Vengo a someterme a 
juicio junto con mis camaradas inocentes”, tras lo cual comentó a un amigo que sabía que lo condenarían a muerte, pero no podía permanecer en libertad mientras sus compañeros eran condenados a pesar de su inocencia. El juicio estuvo plagado de irregularidades. El juez Joseph E. Gary permitió que un familiar de uno de los policías muertos fuera designado jurado. El fiscal no intentó probar que los acusados hubieran arrojado la bomba o conspirado para hacerlo, simplemente buscó demostrar que quien detonó el explosivo lo hizo motivado por los ideales que ellos defendían. En su alegato final, dijo: “[Los acusados] no son más culpables que los miles de hombres que los seguían. Condenen a estos hombres, hagan de ellos un ejemplo, cuélguenlos para salvar a nuestras instituciones y nuestra sociedad”. Todos fueron condenados a muerte, salvo Neebe, que fue sentenciado a 15 años en prisión. Fielden y Schwab pidieron clemencia y se les conmutó la sentencia a muerte por cadena perpetua. Lingg se suicidó para evitar ser ejecutado en público. Los demás fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887. En 1903, John Peter Altgeld, gobernador de Illinois estado donde se encuentra Chicago, perdonó a los hombres que aún se encontraban en prisión por los hechos de Haymarket. Aunque le advirtieron que al hacerlo comprometía su futuro político, Atgeld firmó la amnistía porque consideraba que ningún hombre debía permitir que su ambición impidiera un acto de justicia: el juicio había sido orquestado y los acusados condenados sin existir evidencia alguna en su contra. La prensa estadounidense, desde el Washington Post hasta el New York Times, condenó al gobernador de Illinois por su decisión. 



En 1889, el congreso de París de la Internacional Socialista aprobó una resolución por la cual convocaba a una manifestación internacional por la jornada de ocho horas para el 1 de mayo de 1890, día en que se produjeron concentraciones en EE.UU. El evento se concretó en muchos países europeos, Chile, Perú y Cuba, entre otros lugares. En 1891, el Día Internacional del Trabajo se conmemoraba también en Rusia, Brasil e Irlanda; China se sumó en 1920 y en 1927 se agregó India. Lo curioso es que, aunque casi todos los países del mundo recuerdan el 1 de mayo los sucesos ocurridos en Chicago, en Estados Unidos los sindicatos se volvieron lentamente más conservadores y apoyaron la fecha dispuesta por una ley federal de 1894: el primer lunes de septiembre. A pesar de eso, y en conmemoración de la lucha obrera por la jornada de ocho horas, el 1 de mayo aúna todavía hoy la celebración festiva y el recuerdo de los muertos en defensa de los derechos de los trabajadores.



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                                           Afiche conmemorativo del
                                       Día Internacional del Trabajador. 

                                 Fuente: IWW.
Fuente: http://www.educared.org.ar/biblioteca/calendario/fechas/05/05_01.ASP


Adolph Fischer, redactor del periódico Arbeiter Zeitung, corrió hacia la imprenta del periódico para imprimir 25.000 octavillas(hecho que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que lo llevó a la horca). Las mismas proclamaban:
Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormick, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.
Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden...
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!

¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!.
La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el 4 de mayo, a las cuatro de la tarde, en Haymarket Square. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30.
El 4 de mayo a las 21:30 el alcalde, quien estuvo presente en en el acto de Haymarket Squarepara garantizar la seguridad de los obreros, dio por terminado éste. Pero el mismo siguió con gran parte de la concurrencia (más de 20.000 personas). El inspector de la policía John Bonfield consideró que habiendo terminado el acto no debía permitir que los obreros siguieran en ese lugar, y junto a 180 policías uniformados avanzó hacia el parque y empezó a reprimirlos. De repente estalló entre los policías un artefacto explosivo que mató a un oficial de nombre Degan y produjo heridas en otros. La policía abrió fuego sobre la multitud, matando e hiriendo a un número desconocido de obreros. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda, y en los días siguientes se detuvo a centenares de obreros, los cuales fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía. Se realizaron cantidad de allanamientos y se fabricaron descubrimientos de arsenales de armas, municiones, escondites secretos y hasta "un molde para fabricar torpedos navales.