-Moraleja-dijo el narrador-: la locura es una flor en llamas. O en otras palabras, es imposible inflamar las cenizas muertas, frías, viscosas, inútiles y pecaminosas de la sensatez.

Angela Gorodischer
en La resurrección de la carne.
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8.4.10

Rumbo a Bellas Artes o a tu casa, o a la mía.

¿Cuánto tiempo pasó? Sería por el año 1980 que Tute nos pasaba a buscar en un coche rojo, a las siete y cuarto de la mañana, por Beiró y Cuenca. Te acordás? Nos subíamos al auto lleno de humo y cruzábamos Buenos Aires con estos temas de Silvio Rodriguez en el pasacasette del auto. Vos con tu minifalda azul y turquesa , yo con mis zapatos de cuero gris con moño de cinta gross, vos con tus zapatos de tacón rojos, yo con mi blusa blanca de volados en los hombros. ¿Cuánto tiempo ya pasó ? Treinta años , treinta años que los Particulares nueve nos daban gusto a aceituna en las bocas pintadas, pero igual besábamos. Treinta años que le pedíamos a Tute que suba el volumen, no nos importaba cuan ronco sonara , sólo queríamos escuchar la palabra metralla,la playa girón llegando al Parque Lezama, queríamos escuchar hablar de amor y Cuba, queríamos que los ratis nos dejen en paz, sin pedirnos documentos, que osadía la nuestra, ahora quién sabe cuántos se reirán con este cuento, pero entonces, era otro el gobierno que nos regía, si es que se puede llamar gobierno a la junta de milicos que mataron a tantos y a nosotros nos destruyeron los sueños. ¿O me vas a decir que no? Faltaba llegar a la guerra todavía, faltaba que dejen entrar a Mercedes Sosa o a Joan Manuel Serrat, ni hablar de este monstruo, que olía a guerrilla.
Tiempos de jugarse por amor a algo o alguien, de mentir por amor a algo o a alguien, de vivir por amor a algo o a alguien. ¿Quién podría decirnos que terminaríamos tan lejanos, unos de otros, tan secos , tan gastados?
Tute era nuestro amigo, como lo era Sergio Gonzalez Billoroú, que cantaba ya en la escuela, desde el tercer piso: hoy de mí hacia tí, hoy de tí hacia mí, quiero hacerte un regalo viejo, desempolvemos algo, las pasiones lejanas, algo de aquellos sueños sin ventanas, vivamos de corrido , sin hacer poesía,aunque no esté de moda en estos días, desnudémonos pues como viejos amantes, que se apague la luz y que el sol se levante, 
vamos a hablar en voz muy baja, dime lo que te pasa, déjame levantarte, déjame darte un beso y curarte , 
te quiero salvar de tu desnudez en el pleno centro de la soledad,
me quiero salvar haciendo revolución desde tu cuerpo de cristal . 
Algo nos está pasando, 
ayer te leí la mano y cada dibujo al verme me interrogó. 
Algo nos está pasando ayer encendí el interruptor y encendí el sol.  
Aunque no esté de moda te pido una mano, mis entrañas no entienden de estética y cambios. 
Aunque no esté de moda repite conmigo: quiero amor quiero amor quiero amor compartido.


Escuchá. Escuchás? Lo escuchás a Sergio? ah, no lo conociste. Escuchá igual.
No he estado en los mercados grandes de la palabra, pero he dicho lo mío a tiempo y sonriente. Aunque se dicen que me sobran enemigos todo el mundo me escucha muy quedo cuando canto. he procurado ser un gran mortificado, para si mortifico no vayan a acusarme. he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible, se sabe demasiado, He preferido un polvo así sencillamente, porque la palabra amor aún me suena a hueco...


...Si alguien que me escucha se viera retratado, sépase qué se hace con ese destino, cualquier reclamación que sea sin membretes, buenas noches amigos y ... enemigos!
¿Me entendiste ahora o todavía no?
Bueno...todavía sos joven...escuchá.