Mi viejo era uno de esos tipos que había venido de Trieste a los 10 años. Lo metieron en una escuela del barrio, y sin hablar el idioma, hablaba esloveno y un po' d'italiano, comenzó a estudiar. La maestra , llamaba a cada rato a mi abuela para decirle que estaba muy atrasado en lengua. La bestia de la maestra lo medía por los dictados. Ella decía ,por ejemplo: la vaca es un animal que muge, que come hierbas, y que nos da carne. Los chicos argentinos escribían con más o menos faltas de ortografía, lo mismo. Mi viejo escribía: la vaca es un animal que muge coma que come hierbas coma y que nos da carne punto...
Nadie le decía qué era una coma, qué era un punto. Y entonces se atrasaba y no terminaba el dictado. Y así todo el tiempo.
Después, cuando empezó a hablar y escribir en "argento" ya no tuvo más problemas. Pero al laburar en la pizzería de los viejos, comenzó a meter cada vez más en su vocabulario las palabras que escuchaba de los que atendía, de los que venían a traer la mercadería, y sobre todo de los tangos, del que se hizo fanático.
Por eso mi viejo, hablaba en lunfardo, sabía muchas palabras del lunfardo, y nos hacía cagar de risa con su "macanudo" o su "ciruja" , su "pelandrún" o "chauchón".
Hoy me llegó, cuando no, del amigo Pappo,que hace rato debería tener su blog, un link con un diccionario de lunfardo que se los copio aquí, para el que guste:
Es un pequeño homenaje a mi viejo. Son las primeras Pascuas, que no voy a pasar con él. Y eso, a veces duele. Si lo sabrá Norma, no?...que lo cuidó un año...