El sol entra pronunciando las agudas sombras de los muebles sobre el piso, el olor a primavera ya se huele, las flores amarillas en el vaso se abren cada día más.
Sólo falta que los golpes de tu corazón sean continuos, sólo, que el aire te deje respirar.
(el dibujo es un retrato de Balta, cuando era pequeño, hecho por su padre Valdi García )
