-Moraleja-dijo el narrador-: la locura es una flor en llamas. O en otras palabras, es imposible inflamar las cenizas muertas, frías, viscosas, inútiles y pecaminosas de la sensatez.

Angela Gorodischer
en La resurrección de la carne.

8.4.10

Y nada más




hay veces que la siente
no hay nada que la cure
una silueta se fuga
dobla la esquina
y ahí está 
la herida zumbando
como una vieja canción

guardada en el youtube del alma


duende bravo de barrio
no acierta a seguir sus huellas
se le escapa al abrazo
las nubes rojas le marcan un camino
el de siempre
contra los edificios negros
y las antenas de tevé


-la plaza es peligrosa
la calle es para uno-


el gallo en la veleta
al contraluz de Magritte
está desorientada
con los pasos perdidos
hacia un sitio al que nadie sabe llegar
sólo él
sólo él
y nada más


sólo él 
dilata sus pupilas
le vuelca el corazón
como un yembé africano
percutido en su cocina
y los pájaros no saben
qué rumbo decidir
también están indecisos esta tarde
se cruzan prepotentes
en su camino
y ella busca
mira
señales desde el cielo
en los jardines colgantes
con las persianas cerradas
busca
no sentir
pero siente
busca 
no recordar
pero recuerda
busca 
no latir
y hay días que lo consigue.







2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como parece que estás un poquitín de capa caída te envío cariños a montones y cariñosos besos sin fondo. En estas palabras he metido todo el sol de este bonito día para que te reconforte.
Un angelito trastabillado...

D.Laurencich dijo...

Naaaa....te parece??? Ángel?
es cierto, hay días que no puedo conmigo misma... pero hay otros que son de aurum, you know? aurum!! oro puro....
Besos con sol, sí, mucho sol para es ángel que tengo en Madrid!